Lana y pelo igual a chaqueta para el frío…

Brrr,  qué frío hace…, y con este viento más todavía, no hay forma de entrar en calor ni tampoco de dominar el pelo. Y hablando de pelo… Aquí os traigo una preciosa chaqueta para mi sobrina Neus, hija del hermano de mi marido, una ricura de niña y por supuesto la reina de la casa.

La hizo mi suegra a principio de invierno combinando lana y pelo, vamos lo más in de la temporada. Además es muy calentita y se puede combinar con todo.

En esta chaqueta se combinan las calidades Visón  para el cuerpo y Viena  para las mangas y la goma del bajo, las dos de Lanas Stop, por supuesto.

Esta chaqueta es una talla 4, es decir, para una niña de 4 años. Está tejida toda a punto de jersey, una pasada derecho y la siguiente revés, mientras que la goma del bajo y las mangas está hecha a punto 1-1, es decir, 1 derecho y 1 revés, y en la siguiente vuelta se teje como se presenta.

La calidad Viena la tejemos con agujas del nº 4 mientras que la calidad Visón con agujas del 7. Para la goma del bajo montamos 80 puntos y cuando tengamos el trozo que queramos pasamos a la otra calidad con 40 puntos, esto lo hacemos tejiendo dos puntos al mismo tiempo.

¡Qué calentita irá mi sobrina! Yo me haría una ahora mismo para ir igual de abrigada.

Una pasada de chaqueta, ¿verdad?

 

Qué será, será…

Hace tiempo que tengo esta labor en marcha y por falta de tiempo todavía no había acabado. Antes de acabarla me pareció divertido hacer un post con las piezas por montar, a ver si adivinabais qué era.

No voy a dar muchas pistas, solo colores, puntos y calidades. Decir que he utilizado restos de lana de otras labores, así que ya os podéis imaginar que muy grande no es.

En cuanto a la calidad, he utilizado la calidad Keops de Lanas Stop, muy suave y fácil de trabajar, tiene muy buen tacto y queda una labor muy fina. Las agujas son las del nº 3.5, aunque me recomienda el 4, pero he querido que la labor quedase más apretadita, así que he optado por medio número menos.

En cuanto a colores, ya veis, lila, verde pistacho y turquesa, ya os he dicho que son restos. En la revista me recomendaba azul, gris/marrón y blanco, pero yo quería tonos más alegres.

Los puntos podéis ver bastante bien los que he utilizado. Para la pieza lila he utilizado el punto de jersey, es decir, una pasada derecho y en la vuelta revés, para la pieza verde el punto de musgo, es decir, derecho o plano en cada vuelta. Para el turquesa he utilizado punto de cadeneta con ganchillo en los círculos, y el tricotín en la tiras, que después he atado.

 

¿Más pistas?

Nooooo, deberéis esperar al montaje, ya os enseñaré como queda.

 

Otra cosita para el chiquitín de casa…

Con un bebé por casa, aunque sea sobrino, todo son alegrías. “Mira que guapo es”, ¿A quién se le parece?”, “Ya abre los ojitos”, seguro que os ha pasado eso con un recién nacido cerca.

Aquí os traigo otra cosita para bebés, es una preciosidad. Este lo hizo mi suegra para el bebé de mi hermano. Esta hecho con la calidad Nido de Lanas Stop.

Como sabía que la mami era de colores grises y blancos, apostamos seguro y pasamos del típico azul. Como veis, queda un conjunto exquisito, de pantalón sencillo y con pie (era algo que tenía claro, lo quería cerrado por los pies), y parte de arriba más elaborada.

El pantalón queda pequeño pronto, porque los niños crecen rápido, pero el jersey está pensado para poder utillizarlo más adelante como chaquetita.

Y aquí podéis apreciar algunos detalles de la labor.

Nos vemos pronto. Seguid tejiendo…

 

Día de Reyes, día de regalos laneros…

Primero que todo felicitaros el año, que aún no había tenido ocasión, entre los días de fiesta, el trabajo y los preparativos para el día de Reyes, no había podido conectarme.

Con el nuevo año llegan propósitos nuevos y nuevas ilusiones, y sobretodo el día más esperado por todos los niños, la noche de Reyes, con su cabalgata y los regalos.

En mi pueblo, después de la cabalgata los niños, y no tan niños,  acuden a sus respectivas casas y la de los familiares y se comen el roscón de reyes o lo más típico de la zona, la Casca de Reyes, además de abrir los regalos. Todo un momento de ilusión y alegría, sobretodo si hay niños pequeños en la casa.

Debajo de nuestro árbol aparecieron algunos regalos, uno de ellos muy especial y artesano.

Aquí tenéis el regalo que apareció y que le hizo mucha ilusión a mi marido, y que no se quitó de encima ni un segundo desde que lo abrió.

Efectivamente, es un cuello de lana, hecho por mí, y que me ha costado casi dos semanas de trabajo, sólo por el hecho de que lo hacía a escondidas y en los ratos que mi marido no estaba en casa para que no lo viera, toda una odisea.

Como todos los años no sabía que regalarle a mi marido, y como siempre me está diciendo que a él nunca le toca nada de lana, no pude resistirme, y este año decidí que el regalo de reyes sería un cuello de lana.

Cogí tres madejas de lana de la calidad Davos de Lanas Stop en tonos marrones y grises (ya van mezclados en el mismo hilo) y agujas del nº 7.

Monté 25 puntos y realicé la labor con un punto del derecho y otro del revés. Esto hace que la labor quede a modo de goma y no se enrosque.

Fui tejiendo una madeja tras otra hasta llegar a los 150 cm de longitud. Cerré la labor y cosí los dos extremos para que quedase como un gran anillo de lana y así poder colocarlo como un ocho en el cuello.

No debe quedar ni muy holgado ni muy apretado.

Puesto queda genial y es muy calentito, sobretodo para estos días fríos.

 

Y a vosotr@s, ¿qué os han traído los reyes?