Un Sant Jordi muy dulce…

Primero que todo deciros que este post no tiene nada que ver con el blog, pero me hacía mucha ilusión compartir esto con vosotr@s.

Este año no esperaba nada por Sant Jordi, ya que siempre somos mi madre y yo las que intercambiamos libros, y ya habíamos quedado que este año no se iba a hacer, evidentemente por cuestiones económicas.

Lo que no me esperaba es que mi maridito, al que siempre le he regalado yo los libros, este año fuera él quien me sorprendiera a mi. Y vaya sorpresa cuando vi el libro.

Se trata de El gran libro de lo cupcakes de la autora Betty Crocker. He ojeado el libro y tiene todos los cupcakes que os podáis imaginar. Si los tengo que hacer todos, ya puedo empezar porque hay un sinfín. Eso sí, creo que esperaré a después verano, porque ahora hay que prepararse para el veranito.

Además es de mi libreria favorita, La Fona.

Creo que alguien en casa quiere que haga algún dulce que otro, no os parece?

 

Nos vemos…

 

Otro básico para las noches de San Vicente…

Ya os comenté el otro día que estábamos de fiestas en el vecindario, la calle San Vicente celebra año tras año sus fiestas y los que estamos en esa comisión festera lo pasamos en grande. Tenemos todo tipo de eventos, desde los más formales entre los que se incluye la  misa en honor a San Vicente, hasta los más fiesteros, como es la Noche de Rock.

Casi siempre hace fresco, sobre todo por la noche, así que se agradece un poco de abrigo, aunque después tengamos calor de tanto bailar.

Casi todos los años me toca un jersey para estas fiestas, que suelo estrenar en Domingo de Ramos, y este año no iba a ser menos. Mi suegra me ha hecho este precioso jersey sin mangas que le pedí igual que el de mi sobrina.

En este caso hemos utilizado una lana medio-fina, la Extra Merino de Lanas Stop, en un tono gris, con algo de fibra blanquecina. Está todo tejido al derecho excepto en la zona de los ochos, y el canesú y las mangas, que más que mangas son cubre-hombros.

La zona del canesú y las mangas, están tejidas con un punto de nuestra invención, se trata de hacer 1 punto del derecho y 1 punto de revés durante 4 pasadas y después 2 pasadas con 1 punto de revés y 1 punto derecho. Ya sabéis las vueltas pares se tejen como se presentan. Las mangas están tejidas con el mismo punto y son tipo “raglan”.

Se puede apreciar que los botones no son redondos al 100%. Son botones con acabado nácar y tienen esa forma abombada. Cada uno tiene un acabado distinto. Estos son grises pero los podéis encontrar en infinidad de colores.

Ya estoy pensando en la verbena del viernes noche y los conciertos de Rock del sábado…

Aquí os dejo en enlace a la página de las fiestas y de los eventos por si queréis echar un vistacillo.

https://www.facebook.com/pages/Festes-Carrer-Sant-Vicent/216768225004756

 

Nos vemos

 

 

Una primavera fresquita…

Ya estamos en primavera pero todavía hace fresquito, y es que aunque no apetece ponernos ya esos abrigos tan enormes, sí que apetece llevar algo de abrigo. Por lo menos eso es lo que me pasa a mí.

Por eso os propongo para estos días de principio de primavera, que además está siendo un poco revoltosilla, un poncho calentito y suave, pero de esos que no agobian en exceso. Ideal para estas noches de Fiestas de San Vicente en mi pueblo.

De este poncho me encanta todo, el color, el tacto, la calidez, y lo sencillo que es. Me lo hicieron hace un par de años y cada vez que  llega la época de transición entre otoño-invierno e invierno-primavera, lo saco del armario. La verdad es que es una de mis prendas favoritas.

No es el típico poncho redondo, así que cuando la gente lo ve, queda alucinada y quiere hacerse uno igual. Éste en particular esta hecho en dos partes completamente iguales. Se trata de dos cuadrados gigantes en punto derecho y con dos líneas de dibujo, que pueden ser trenzas o el dibujo que más nos guste, en este caso hicimos hojas.

Para que no fuera la típica trenza, como ya os he dicho, optamos por hacer hojas, con mini trenzas a los lados.

En la parte del cuello se menguaron puntos para hacer el corte en diagonal, y se le añadió después la vuelta de cuello. Para hacer las “mangas” sólo se dieron unos puntos en el costado a la altura que nos convino para poder meter los brazos.

Ahora ya estoy preparada para las noches de verbena y cenas en la calle.

Visca Sant Vicent!!!