Paso a paso: abrigo para niña

 

Después de unos largos meses ausente, por fin he podido tener unos momentos para dedicarle al blog, espero que puedan ser muchos momentos a partir de ahora. Así que retomemos la actividad!!

Muchas de vosotras me habéis preguntado por el patrón de este abrigo color rosa palo. En su momento fue toda una revolución en el blog.

abrigo-gorro-bebe

La verdad es que no se puede seguir un patrón exacto, ya que mi suegra se lo inventó sobre la marcha. También me habéis preguntado por la calidad y el color. Bien, pues se trata de la calidad Gran Merino de Lanas Stop. Se puede hacer con otras calidades similares, ya que eso va a gusto de cada uno. He deciros además, que esta calidad resulta un poco cara. Así que se puede hacer, según mi suegra con la Top Merino.

En cuanto al color, rosa palo, rosa maquillaje, rosa suave, llamadlo como queráis. Eso también va según los gustos de cada uno. Existe tal variedad de colores, que mejor cuando vayáis a la tienda que os enseñen los que tengan.

Este abrigo se hizo cuando mi sobrina tenía un año, pero es una talla 18 meses. Ahora que ya tiene casi los años, le viene bien, pero más cortito. Eso también lo tenéis que ver sobre la marcha.

Ahí van los pasos, aunque no sé si estarán bien detallados, porque como os he comentado, no es ningún patrón de ninguna revista, así que cogimos el abrigo y lo sacamos a ojo y recordando cómo lo había hecho.

  • ESPALDA:

Montar 85 puntos. Tejeremos en grano de arroz, que es uno del derecho y otro del revés y después se cambia. En las vueltas pares tejeremos los puntos como se presenten. Ejemplo:

1v. derecho-revés-derecho

2v. como se presenten

3v. revés-derecho-revés

4v. como se presenten

5v. derecho-revés-derecho

6v. como se presenten

Cada 30 vueltas o pasadas (como decimos por aquí), quitamos un punto a cada lado. Tres veces.

Tejemos hasta tener unos 35 cm de largo y a continuación empezamos con el canesú.

Canesú:

Para prepararnos para el canesú debemos tejer 2 puntos juntos cada 5 puntos, y la siguiente como se presente. De este modo menguamos la cantidad de puntos y quedan una especie de pequeños frunces casi inapreciables en el canesú.

Tejemos 4 puntos derechos y 2 puntos revés para preparar la trenza. Tejemos dos pasadas y tejemos la trenza. A las 4 pasadas otra trenza.

Trenza: 2 puntos encima de 2 puntos.

Sesgo:

El sesgo empieza casi a la misma altura que el canesú, pero eso lo dejo a vuestra elección.

Para el sesgo, disminuimos 2-2-1 a cada lado. Es decir, una pasada 2 a cada lado, otra pasada 2 a cada lado, y otra pasada 1 a cada lado.

Después recto hacia arriba (12 cm desde el sesgo hasta el hombro)

Hombro:

Para el hombro se cierran puntos en dos fases. Nada complicado.

Primero se cierran 9 puntos a cada lado en una pasada. Y después se cierran 9 puntos más a cada lado. En total tendremos 18 puntos en cada lado para el hombro. Los puntos centrales también se cierran, que serán para el cuello. Si lo marcáis con un hilo mejor que después se pueda quitar fácilmente, mejor.

  • MANGA:

Montamos 30 puntos.

Aumentamos 1 punto a cada lado cada 10 vueltas.

Cuando tenga 23 cm, empezamos con el sesgo.

Disminuimos 2-2-1.

Durante 16 pasadas disminuimos 1 punto a cada lado.

Y por último, menguamos 3 a cada lado, 2 a cada lado y todos.

  • DELANTERO: (2 partes)

Montamos 50 puntos. Se teje como en la espalda hasta el canesú y después en uno de los delanteros se tejen 6 ojales cruzados.

(Debéis tener en cuenta que cada delantero se teje en una dirección distinta, es decir, los laterales serán opuestos. Si los tejéis de manera idéntica, tendréis dos delanteros iguales. Así que si hacéis uno, después el otro será igual pero al contrario).

Para los delanteros 4 pasadas antes del hombro tejeremos el escote.

Escote:

Para el escote se cierran 10 puntos y después 2 a 2 hasta que queden los 18 puntos para el hombro, que haremos igual que en la espalda.

  • CUELLO:

Montamos 70 puntos y tejemos en canalé 2 puntos derechos y 2 puntos revés hasta que tengamos 10 cm.

Aquí tenéis el patrón que hemos sacado del abrigo y de la memoria. Espero que no sea demasiado complicado de hacer. A primera vista parece fácil. Si tenéis alguna duda, no sufráis, os lo aclararé cuanto antes, y preguntando a la experta claro.

Admiro de corazón todo lo que hace mi suegra, es una artista y algún día, cuando tenga mis propios retoños, me gustaría hacer también estas cosas. Por ahora me conformo con cosas sencillitas.

Nos vemos pronto mis laneras.

Hasta el 40 de mayo no te quites el sayo…

 

Sí mis amores, parece que he vuelto y espero que sea para quedarme por largo tiempo, aunque no os prometo que las actualizaciones sean semanales. Esto tiene un porqué, y es que por fin parece ser que estoy trabajando, bueno de hecho estoy trabajando desde hace dos meses, en lo que será, y crucemos los dedos, el trabajo de mi vida. (No lo diré muy fuerte para no gafarlo).

Volviendo al tema de hoy…ni estamos todavía en mayo, aunque ya queda nada más que unas horitas, ni estamos a 40 de mayo, pero cómo bien dice el dicho, no hay que quitarse la chaqueta hasta más adelante.

Aunque en la zona de Levante, nos achicharremos a medio-día, por la mañana y por la tarde-noche, se nota una “frescoreta” como decimos por aquí, que seguro que a más de uno o una le cuesta un resfriado.

Por eso os traigo un jersey-poncho-no sé bien como llamarlo, para esos momentos de fresquito.

Lo hizo Roser para su hija, y  sacó el patrón o modelo, literalmente, de uno que vio en una tienda. Eso es tener arte con los hilos.

jersey-poncho

jersey-detalles-poncho

 

¿Alguien se atreve con uno así?

Saludos mis laneras

 

Un básico nada convencional…

 

El pasado sábado acudí a la boda de la prima de mi marido. Una bonita boda que ante todo fue emotiva por diversos motivos, acontecimientos pasados y recientes que al menos a mí me hicieron saltar alguna lagrimilla que otra. Ali, Juanjo, espero que seáis muy felices en esta aventura que es la de compartir la vida junto a la persona que amas.

Para ese día tenía claro lo que iba a ponerme, el vestido que me compré para el bautizo de mi sobrino y la chaqueta que me hizo mi suegra (lo podéis ver aquí). Pero lo que no tenía nada claro eran los zapatos que tenía. Me los compré hace un par de años para otra boda y aunque aquel día resultaron bastante apañados, en el bautizo me hicieron polvo, así que no quería repetir la experiencia de destrozar mis pies.

Así que decidí comprarme unos nuevos. Y sin dudarlo acudí a la zapatería a la que últimamente voy y que está acertando con todos mis zapatos. Le pedí a Oscar, el gerente de Bombonets, que por favor me buscara unos zapatos de fiesta que fueran muuuuuy cómodos.

Y allí estaban esperándome en la tienda este maravilloso par de Membur, con bolso a conjunto, que resultaron ser los zapatos de fiesta más cómodos que he tenido. No sé cómo agradecer a Oscar la paciencia que tiene conmigo, he de deciros que soy bastante puntillosa con los zapatos además de tener un pequeño problemilla en un pie, así que a partir de ahora voy a tener confianza ciega en su criterio, porque si él dice que son cómodos, lo son.

Son un básico o fondo de armario, pero con un toque diferente, ya que tiene unos sutiles brillos que reflejan cuando les da la luz. Son exactamente lo que buscaba.

Y vosotras, ¿tenéis algún básico en vuestro armario digno veneración?

 

Besotes

 

 

Nácar para un bautizo…

¡Cómo pasan los días!. Hace nada estábamos preparando el bautizo de mi sobrino David, y ahora ya, celebrado y pasado. El bautizo se celebró el 20 de abril y salió un día precioso.

Cuando me dijeron que yo sería la madrina, mi cabeza empezó a dar vueltas con lo que quería para ese día, ya que me tocaba encargarme de los detalles para las mujeres y algunas cosillas más que se me metieron en la cabeza.

Lo primero que hice fue comprarme la ropa para ese día, se acercaban las fiestas de fallas, y pascua y ya no quedaba mucho tiempo libre, así que quería tener el tema “vestido” pronto zanjado, y así lo hice, un precioso vestido palabra de honor con escote corazón de color frambuesa corto por la rodilla. Pero había un “pero”…

Al ser un vestido palabra de honor, necesitaba una chaquetita para encima, más que nada por el factor “no-sé-si-hará-fresco”.

Y ahí entraba mi suegra y sus maravillosas manos. Le pedí que me hiciera una chaqueta negra con uno de esos hilos de fantasía. Nos decidimos finalmente por la calidad Nácar de Lanas Stop. Es una calidad muy suave, 100% rayón.

Para tejer este hilo hay que ir con sumo cuidado, porque el rayón le confiere una sedosidad al hilo que hace que éste resbale entre las manos, y ya no os cuento en las agujas. Los puntos se pueden escapar casi tan sólo de mirarlos.

Quería que fuese un básico elegante, siempre va bien tener uno en el armario para cuando la ocasión lo requiera, ya sea en bautizos, bodas o comuniones. Hacía tiempo que quería algo así y el bautizo de mi sobrino era la ocasión perfecta.

El vestido llevaba un cinta del mismo color en la cintura, pero quedaba un poco apagado, así que busqué un cinturón negro que pudiera darle el toque perfecto. Podéis ver la diferencia entre una foto y otra, cómo cambia. Es de Morgan y lo compré en Gauss, una tienda de mi ciudad que tiene varias marcas de renombre.

La chaqueta está toda hecha en punto de jersey, todo liso, con el único adorno del dibujo en rombo en la parte baja de la chaqueta, en el borde de las mangas y el borde de la zona delantera rodeando el cuello. También lleva una especie de puntilla en todo el borde.

No es una chaqueta demasiado larga, quedando a la altura de la cintura, y la manga es una manga francesa, queda a justo por debajo del codo.

Puesta queda una preciosidad, y aunque parece ligera como la seda, he de confesar que pesa. Pero eso sí, elegante…hasta el infinito y más allá.

 No sé cómo me vería la gente, pero yo me sentía la tía y madrina más guapa del mundo, disfrutando del pequeñajo y de la fiesta que se montó después. ¿Qué os parece, os gusta el conjunto?

 

Feliz lunes!