Adventskalender…

 

No os asustéis, no es nada malo ni raro, sólo es la traducción alemana de Calendario de Adviento. Me encanta esta época en la que empezamos a ver luces y adornos por todos los lados. Así como el ajetreo que hay en las tiendas, escaparates y casas engalanándose para estos días.

De pequeña, mis hermanos y yo, disfrutábamos en esta época abriendo las ventanitas del Calendario de Adviento, en las que a veces te tocaba una chocolatina y a veces una mini figurilla. Creo que aún está por ahí uno de los pececillos verdes de plástico que nos salió y que colocábamos en la caña de pescar del pescador en el belén. Vaya recuerdos.

Pues hace años que quería hacer uno de estos calendarios yo misma, pero no sé si por tiempo o ganas lo dejaba pasar. Pero este año, me he puesto las pilas y lo he hecho, con mis propias manitas, y puedo decir que éste es un calendario de adviento muy crafty, qué bien suena.

Todo empezó por casualidad, y es que un día se me ocurrió empezar a guardar los rollos de cartón del papel higiénico, por si se me ocurría hacer alguna manualidad con ellos. Y un día lo tuve claro y surgió ésta idea.

Al principio pensé que me costaría más hacer este calendario, pero en un par de días lo tuve listo y ahora está en una de las estanterías de la guardería de mi madre para que los niños vayan abriendo cada día una ventanita.

Hay muchas posibilidades de hacer este tipo de calendarios, pero yo me decanté por la forma de árbol de navidad, me encantan los árboles de navidad!

Aquí os dejo un paso a paso de lo que ha sido esta aventura crafty. Me lo he pasado genial.

Y este es el resultado final…

Yo también quiero abrir una ventanita, ¿mi madre me dejará?

 

Besos mis laneras.

 

Un básico nada convencional…

 

El pasado sábado acudí a la boda de la prima de mi marido. Una bonita boda que ante todo fue emotiva por diversos motivos, acontecimientos pasados y recientes que al menos a mí me hicieron saltar alguna lagrimilla que otra. Ali, Juanjo, espero que seáis muy felices en esta aventura que es la de compartir la vida junto a la persona que amas.

Para ese día tenía claro lo que iba a ponerme, el vestido que me compré para el bautizo de mi sobrino y la chaqueta que me hizo mi suegra (lo podéis ver aquí). Pero lo que no tenía nada claro eran los zapatos que tenía. Me los compré hace un par de años para otra boda y aunque aquel día resultaron bastante apañados, en el bautizo me hicieron polvo, así que no quería repetir la experiencia de destrozar mis pies.

Así que decidí comprarme unos nuevos. Y sin dudarlo acudí a la zapatería a la que últimamente voy y que está acertando con todos mis zapatos. Le pedí a Oscar, el gerente de Bombonets, que por favor me buscara unos zapatos de fiesta que fueran muuuuuy cómodos.

Y allí estaban esperándome en la tienda este maravilloso par de Membur, con bolso a conjunto, que resultaron ser los zapatos de fiesta más cómodos que he tenido. No sé cómo agradecer a Oscar la paciencia que tiene conmigo, he de deciros que soy bastante puntillosa con los zapatos además de tener un pequeño problemilla en un pie, así que a partir de ahora voy a tener confianza ciega en su criterio, porque si él dice que son cómodos, lo son.

Son un básico o fondo de armario, pero con un toque diferente, ya que tiene unos sutiles brillos que reflejan cuando les da la luz. Son exactamente lo que buscaba.

Y vosotras, ¿tenéis algún básico en vuestro armario digno veneración?

 

Besotes

 

 

Estamos de vuelta!!!

 

Hola corazones!!! Ya estoy de nuevo por la red, y es que me había ido de vacaciones sin avisar. Como dirían por mi zona, “pensat i fet”, es decir, pensado y hecho.

Dos días después de acabar de trabajar decidimos mi sr y yo, hacernos un viajecito por tierras catalanas a ver mi cuñada y su marido. Fue todo muy rápido así que no tuve  tiempo de organizarme con el blog ni dejar nada programado.

Pero ahí no queda todo, después de nuestra escapada, al llegar a casa nos pusimos con una reformilla que teníamos pendiente en casa. Así que, entre una cosa y otra se han acabado las vacaciones y otra vez al lío.

A mi me queda todavía una temporada de “vacaciones”, ya que acabé en la empresa que trabajaba. En estos momentos o espero a que me vuelvan a llamar en unos meses o me busco la vida por otros lares. Ya veremos que pasa, tengo que organizarme y aclarar las ideas.

Mientras, yo seguiré con mi pequeño mundo de lanas y a ser posible con mayor intensidad, porque este verano me lo estoy pasando sin coger la aguja ni para remendar calzones!!! Con este calor a ver quién es el guapo que coge la aguja y la lana.

He de confesaros que el tiempo libre que he tenido, lo he dedicado a leer, leer y releer. Leyendo libros pendientes, acabando sagas, releyendo libros que ya tenía leídos,… Un poco de todo.

Os dejo aquí algunas de las fotos que hicimos en Barcelona, sólo para haceros los dientes largos, jijiji…

Son los lugares típicos para visitar en Barcelona, pero gracias a mis cuñados encontramos otras cositas más escondidas…

Alucinad. Unas columnas romanas del siglo I a.C. dentro de un patio de luces de una casa.

Esta placa de calle nos llamó la atención porque hace referencia a nuestro pueblo y a nuestro gran erudito Gregori Maians. Toma ya!!!

 

Esto es todo por hoy, besos y que el calor no pueda con vosotros!!!

 

Operación bikini en mi armario…

 

No os vayáis a imaginar que nos hemos puesto a dieta. Con esto de la “operación bikini” me refiero a sacar del armario todos los trajes de baño que tengamos de otros años para ver en qué estado están.

¿No os ha pasado alguna vez, que al coger un bikini o bañador, y estirar el elástico para ponértelo oís un ‘crack’, como si algo se hiciera pedazos dentro, y ver que un bikini de la talla 38, se convierte en uno de la talla 42?

Síííí…

Por eso es ahora, para las que todavía no hayáis ido a la playa, tiempo de revisar y ver, antes de llevarse una sorpresa, si necesitamos reponer las existencias de nuestros trajes de baño.

A mi suelen durarme bastante, porque los cuido bastante y no les doy demasiada caña, aunque este año por ejemplo, uno de mis bikinis ha dicho adiós. En general soy muy cuidadosa con los tejidos, pero los bikinis son especiales y hay que cuidarlos de forma extra.

Después de años de desaciertos y quedarme sin mis bikinis favoritos, hace un par de años llegué a ciertas conclusiones y que empecé a poner en práctica y parece que dan resultado.

Aquí van mis “reglas de oro” en cuanto al cuidado de bikinis y trajes de baño, a ver si a alguien le sirven:

  •  intentar no pringarlos con crema solar
  •  lavar a mano o con el programa de la lavadora “lavado a mano”
  •  utilizar un jabón suave (norit, perlan, “jabón prendas delicadas”,…)
  •  no utilizar suavizante
  •  NO centrifugar (destruye los elásticos)
  •  no exponer al sol directo mientras se seca
  •  evitar el cloro

Ya se que este último punto es un tanto difícil para las que vais a la piscina. A mi me da resultado el enguajar los bikinis con agua clara inmediatamente después en caso de nadar en una piscina.

Éstos son los truquis que yo utilizo, si conocéis alguno más hacédmelo saber.

Aquí os pongo la imagen de dos de mis bikinis favoritos. Uno del año pasado y otro de hace ya unos cuantos.

Y aquí mi favorito por excelencia. Fue el regalo de mi primer aniversario de boda y de eso ya hace cuatro años. Los bordados un poco descoloridos, pero los elásticos están como nuevos.

Y ahora a disfrutar de la playa y de la piscina a las que ya tengáis vacaciones. A mi todavía me queda un mes de trabajo así que sólo puedo disfrutar de la playa el finde.

Besos!!

 

 

“labors”

 

labors” es el nombre que recibe la exposición que tuvo lugar el pasado fin de semana en mi pueblo a cargo de l’Associació de Bolilleres i Artesanes del Fil. Una magnífica exposición en la que se exhiben los trabajos y labores hechos por las integrantes de la asociación a lo largo del año.

Había trabajos muy variados, que iban desde los encajes de bolillos, pasando por los tules y vainicas, así como primeras incursiones en el patchwork. Todo un placer para la vista y para toda aquella persona que aprecie este ARTE, sí, con letras mayúsculas porque se trata de un arte mayor.

Pude disfrutar de una pequeña demostración en el bordado de tul, ya que había allí un pequeño grupo de mujeres bordando en directo. Una pasada lo que pude ver, quedé fascinada y al mismo tiempo me sentí torpe, porque yo sería incapaz de hacer lo que estas mujeres estaban haciendo.

Ya que estaba allí, hablé un poco con la gente de la asociación y les comenté que haría un post dedicado a ellas. Sobre todo hablé con María, la presidenta de la asociación, que amablemente me habló de la asosiación y cómo funciona y me explicó un poco la diferencia entre las diferentes labores.

Se trata principalmente de una escuela de tul y bolillos, vainicas y patchwork. María me comentó, que para las técnicas de tul y bolillos se enseñaban y se ayudaban entre ellas, es decir, las más veteranas a las más novatas, mientras que para las técnicas de vainicas y patchwork, recurrían a gente de fuera para que les enseñase.

Técnicamente, el tul se trata de un encaje de aguja, mientras que las labores de bolillos, se trata de un encaje de punta de bolillos. En el tul, el entramado base ya está hecho y se borda encima, mientras que en el encaje de bolillos, el entramado se va creando poco a poco con los hilos que trabaja la gente.

Por otra parte las vainicas consisten en ir sacando los hilos de las telas, y crear distintos dibujos agrupándolos. El patchwork, creo que ya sabéis en qué consiste, ya que se habla de él en todos lados porque está muy de moda, y simplemente decir, que con retales de diferentes telas se van creando dibujos o lo que nosotros prefiramos.

Ahora os dejo con algunas de las fotos que hice en la exposición y he de decir que no le hacen justicia a lo que pude ver allí, sinceramente es mucho mejor verlo en directo.

En la siguiente foto no se aprecian muy los detalles, pero hay unos pendientes colgados, con hilo de plata, de los que me quedé enamorada, y lo que parecen ser cintas que salen del cajón, son unas preciosas pulseras. Aunque no se aprecia bien, están hechas con hilos brillantes.

En la foto de abajo y en la esquinita, aparecen un cuello y unas mangas de traje de fallera bordadas en tul. Los abanicos pequeñitos, me parecieron super chulos y pensaba que eran tipo detalle de alguna celebración, y me comentaron que los hacen en series de 4 o 5 para enmarcarlos en cuadros.

Me quedo sin palabras de admirar tanta belleza. Cada vez que repaso las fotos veo nuevos detalles y los aprecio de manera diferente.

Ahora os muestro las primeras incursiones de la asociación en el mundo del patchwork. Muy buena la idea de esta manta, con diferentes vestidos para la muñeca.

Con las vainicas que os muestro abajo, casi me volví loca de pensar en ir sacando los hilos para poder crear los dibujos. En la pieza de la derecha las vainicas son sencillas, pero imaginanos la que después os muestro, ¡hay que deshilachar casi toda la tela!

Aquí se aprecia lo que os decía, ¡menuda locura! Prácticamente o mejor dicho, NO hay tela física en esta labor. Todos los hilos se han sacado para poder crear este entramado.Yo estaría soñando con ésto cada día, pero tengo que decir que es una preciosidad.

Y aquí abajo, algunas de las mujeres bordando tul. No se aprecia casi en las fotos, pero el tul es muy fino y se requiere una gran habilidad para poder bordar así de bien.

Quiero agradecer a todas las componentes de la Associació de Bolilleres i Artesanes del Fil de Oliva que hayan contado conmigo para este evento. Espero haber hecho un buen trabajo con este post y que su trabajo se vea cómo debe verse, como un verdadero arte mayor.

Muchas gracias y nos vemos en el próximo encuentro.