La bufanda bicolor…

 

La semana pasada no pude publicar porque debido a ciertas molestias y complicaciones con mis pequeñines me tocó hacer reposo. Cierto es que hubiera podido utilizar el ordenador estando de reposo, pero lo veía difícil en posición horizontal.

Ahora que todo parece estar casi en orden, aún en reposo pero relativo, ya puedo hacer alguna cosilla que otra.

Ya tenía la bufanda acabada, pero me faltaba rematarle los cabos. Es lo que menos me gusta de las labores de punto, pero como en todo, hay que acabar lo que se empieza.

El motivo de la bufanda empieza hace un año, más o menos, cuando en la guardería de mi madre, en la que yo estaba trabajando temporalmente, vi una bufanda como la que he hecho. Le pregunté a la madre del niño si la había hecho ella y me contestó que no, que la había comprado. Y en ese mismo momento decidí hacer una por mi cuenta. No tenía patrón ni instrucciones que seguir, así que fui haciendo sobre la marcha lo que yo creía.

He utilizado una calidad muy agradable al tacto, sobre todo para niños. La calidad es la Extra Merino de Lanas Stop, y las agujas que utilicé, las del nº 4. Esta calidad se caracteriza por tener unas tonalidades muy bonitas y que crean un bonito contraste en la labor. En el caso de la bufanda crea bandas anchas, mientras que en un jersey crearía zonas más estrechas y desiguales. Existen desde las tonalidades de azul-gris, azul-verde, salmón-verde,…

bufanda-bicolor

La curiosidad de esta bufanda es que tiene dos huecos en los extremos, para que podamos meter un extremo dentro del otro indistintamente. Esto fue más complicado de hacer y me hizo falta una tercera aguja.

Podemos utilizar el punto que queramos, pero yo utilicé el punto elástico, es decir, un punto derecho y el siguiente del revés. Para poder hacer el hueco, pasé los puntos derechos a una aguja y los del revés a otra aguja, los tejí conforme se presentaban hasta la longitud deseada. Después los volví a unir todos en la misma aguja.

bufanda-huecosbufanda-extremos Nos vemos mis laneras…

 

 

Mis 2 razones y 4 patucos…

 

Ya sabéis que para mí, 2014 ha sido un año muy importante y de grandes cambios en mi vida y en mi rutina.

Empezó bien, ya que en febrero me llamaron para trabajar como interina en lo que hace muchos años había sido mi sueño: Ingeniera Técnica Forestal. Fue una gran noticia porque después de presentarme en 2004 a la convocatoria, por fin veía los frutos. Ya veis, han pasado 10 años, y eso que estaba la nº 20 de la bolsa.

Pues igual que empezó, acabó de bien. Después de casi un año de madrugones, me levantaba a las 5:30 de la mañana, llegó otra gran noticia que esperaba desde hacía mucho tiempo. A mitad de noviembre nos enteramos que estábamos embarazados.

Sí, como lo leéis, EMBARAZADA. No me lo creía. Creo que reímos y lloramos a partes iguales. Fue, creo que uno  de los días más bonitos.

En diciembre vendría otra GRAN sorpresa, y con mayúsculas. En la Eco que nos hicieron a las 7 semanas vieron que no había 1, ni 2, sino 3 bolsas con sus respectivos embriones. Los médicos alucinando porque era la primera vez que veían que de 1 solo óvulo implantado (me hicieron una fiv), habían surgido 3 embriones. Mi marido pálido y sin decir nada. Y yo, la gran protagonista, muerta de risa.

Como es obvio, los médicos nos sentaron para hablar y poner las cartas sobre la mesa, es decir, todos los problemas que podían surgir. Tengo una pequeña malformación uterina y claro, según los médicos tengo una cabida menor. Me explicaron que era como si en un útero normal hubieran metido 6 niños. Me declararon de inmediato “embarazo de alto riesgo”. Me “acojoné” pero también me ilusioné muchísimo.

La naturaleza que es muy sabia, hizo que unos días después uno de los corazoncitos se parara. Según los médicos, era lo mejor que podía haber pasado, pero aún así, siendo un embarazo gemelar y con mis características, iba a ser “complicado pero no imposible”.

Esto se convirtió automáticamente en una baja por amenaza de aborto. Me dio hasta cosa, tener que decir en el trabajo que me daban la baja, pero por suerte para mí, mis compañeros y mis superiores me lo pusieron muy fácil. Les echo de menos.

Desde ese momento, se acabó toda la actividad física que supusiera un esfuerzo; reposo relativo, pudiendo salir a dar paseos cortos pero sin cansarme; visitas al médico cada 2 semanas;… reposo, descanso y más reposo. Duro, si estás acostumbrada a una constante actividad física como yo que iba al gimnasio y no paraba quieta.

Pero he de decir, que cada vez que veo a mis pequeñines, vale la pena todo lo que me toque hacer. Por ahora va todo bien, sin quitar parte del riesgo que comporta un embarazo gemelar biamniótico monocorial, como lo describen los médicos. En palabras entendibles, mis peques están cada uno en una bolsa pero comparten la placenta. Gemelos 100% idénticos.

Para mis 14 semanas (hoy se cumplen), he de decir, que no he sentido náuseas matutinas ni nada por el estilo. De vez en cuando algunas molestias en el vientre, que son de lo más normal. Eso sí, tengo ya barrigota.

Después de abriros mi corazón, ahora sí que puedo decir oficialmente en el Blog, que estoy embarazada, y de gemelos. Tenía muchas, muchísimas ganas de contároslo, y ahora ya puedo gritarlo a los 4 vientos…

patucos

Besos mis laneras…

 

¿Gorro o sombrero…?

 

Los dos, por supuesto. Me encanta llevar gorro en invierno y sombrero o gorra en verano. Me abriga, me aísla y además complementa los looks.

Dicen que por la cabeza se pierde una gran cantidad de calor, y yo lo corroboro, si se me hiela la cabeza, constipado seguro, por eso me abrigo la cabeza en cuanto bajan las temperaturas.

Tengo varios, de distintas formas y colores, pero ninguno hecho por mí misma, así que me decidí a hacer uno, aunque la destinataria del susodicho no sea yo en este caso. La destinataria es mi madre, a la que también le gustan los gorros pero no encontraba ninguno que le acabase de encajar. No le gusta que le queden muy pegados.

El modelo lo saqué de un libro que me regalaron hace tiempo, aunque lo adapté a lo que yo quería. Lo hice también un poquito más largo, porque la calidad Visón se va apretando o mejor dicho, va como retrocediendo.

En esta última lo podéis ver puesto. No se aprecia bien el ala del sombrero porque el pelo sobresale. Pero, ¿a que queda bonito?

 

Besos mis laneras

 

P.S. ¿Muchos regalos para Papa Noël?

 

Hay un oso en mi almohada!!!

 

Se podría decir que literalmente ha aparecido un oso en un cojín, pero más bien que hemos tejido un cojín con un oso. Hay que lío de palabras.

En casa de mi suegra Rosita es tradición tejer un cojín con un bonito dibujo para el miembro más reciente de la familia. Esta “tradición” remonta a hace unos 25 años más o menos cuando nació la benjamina de la casa, mi cuñada Rosa.

Ahora que están mis sobrinas, y gustarles el cojín de la tía Rosa, mi suegra decidió hacerles uno a cada una. Cuando nació la mayor, no lo hizo, ya que haciéndoles jerséis y vestiditos ya tenía bastante, pero ahora con la menor, se ha decidido a hacerlos.

Os presento el cojín de Alba. Un oso de lo más entrañable. Y para mí, de lo más complicado de hacer por la variedad de colores que hay que emplear. Yo pensaba que Rosita se volvía loca de tanto cambiar de hilo.

La peque se vuelve loca cada vez que le damos el cojín. Lo abraza, lo besa, lo muerde, lo estruja, vamos, que el pobre aguanta lo suyo.

¿Alguien se anima con un cojín? Yo por ahora me conformo con uno más sencillo, ya tengo alguna idea en la cabeza.

Besazos mis laneras

Un Sant Jordi muy dulce…

Primero que todo deciros que este post no tiene nada que ver con el blog, pero me hacía mucha ilusión compartir esto con vosotr@s.

Este año no esperaba nada por Sant Jordi, ya que siempre somos mi madre y yo las que intercambiamos libros, y ya habíamos quedado que este año no se iba a hacer, evidentemente por cuestiones económicas.

Lo que no me esperaba es que mi maridito, al que siempre le he regalado yo los libros, este año fuera él quien me sorprendiera a mi. Y vaya sorpresa cuando vi el libro.

Se trata de El gran libro de lo cupcakes de la autora Betty Crocker. He ojeado el libro y tiene todos los cupcakes que os podáis imaginar. Si los tengo que hacer todos, ya puedo empezar porque hay un sinfín. Eso sí, creo que esperaré a después verano, porque ahora hay que prepararse para el veranito.

Además es de mi libreria favorita, La Fona.

Creo que alguien en casa quiere que haga algún dulce que otro, no os parece?

 

Nos vemos…